Los modelos tradicionales de masculinidad han limitado a los hombres, generando aislamiento emocional, violencia, crisis de salud mental y resistencia al cuidado.
En México, cerca del 80% de los suicidios corresponden a hombres, reflejando el impacto de mandatos rígidos de éxito, silencio emocional y negación de la vulnerabilidad.
Estamos seguras que para transformar las estructuras de desigualdad es clave dialogar con quienes históricamente han ocupado posiciones de poder, involucrándolos ampliamos la fuerza colectiva para lograr cambios sistémicos.
