La cultura y el deporte construyen identidades, liderazgos, referentes y narrativas sobre quién puede crear, competir y habitar el espacio público. Sin embargo, la participación de las mujeres en estos ámbitos sigue limitada por barreras estructurales de género.
En el deporte, menos del 40% de quienes practican actividad física de manera regular son mujeres, y su participación disminuye drásticamente en disciplinas masculinizadas. En la cultura, persisten brechas en acceso a financiamiento, profesionalización, liderazgo y visibilidad para mujeres artistas y gestoras.

Reconocemos la cultura y al deporte como plataformas estratégicas para construir referentes aspiracionales, fortalecer liderazgos y generar cambios sociales duraderos.

Nuestra apuesta es doble: visibilizar el talento y liderazgo de las mujeres, y transformar los entornos que hoy limitan su acceso y permanencia.